Escuela y entorno  (Documento de síntesis)

Encuentro Toledo, 2004

 

1. La situación actual.

En la actualidad las instituciones que tradicionalmente se han encargado de la educación, deben replantearse el papel que desempeñan en el hecho educativo debido al cambio acelerado sufrido por la sociedad y que se concreta, entre otros, en los siguientes aspectos:

La familia

Aparecen nuevas formas familiares: presencia de mujeres solas con hijos, familias separadas o reconstituidas, monoparentales, desestructuradas o con riesgo de exclusión por razones sociales, económicas, culturales... En genera  tiende a delegar su labor educadora en la escuela y  se dan situaciones compartidas entre ambas asumiendo esta última ( la escuela), cada vez más, algunas tareas que ya no son exclusivas del ámbito familiar como la comida, el descanso, etc

La sociedad.

La socialización como  elemento de desarrollo interpersonal sigue siendo el principal motivo de subsistencia de las escuela. Los cambios en este sector son: escala de valores, tiempo y disponibilidad para el ocio, concepción de la cultura, existencia de barrios y ciudades devaluados por el urbanismo especulativo para ser espacios de encuentro para el ocio gratuito o la colaboración social, etc.

Uno de los elementos que más caracteriza  a la etapa actual es la venida a menos de los servicios públicos en su conjunto y de la educación en particular en tanto que considerada como un servicio público para la construcción colectiva de una sociedad democrática y solidaria que, en coordinación con otros aportes sociales( sanidad, seguridad social....) mantuvieron o desarrollaron el llamado estado de bienestar.

Una nueva organización del trabajo en la que habrá más población desocupada en las actividades tradicionales con la consiguiente necesidad de reacomodo educativo. Además se acentúan fenómenos como el de la inmigración que plantea situaciones novedosas.

La escuela.

Cambios en las funciones de los educadores que deben establecer relaciones estrechas  no solo con el alumnado sino también con las familias, con los organismos que se  ocupan de favorecer la convivencia, con el tejido asociativo próximo, etc. La escuela  comparte sus funciones  educativas con otros agentes (iniciativas de animación cultural, de gestión del ocio...)

Las crecientes aportaciones de la ciencia y el mayor alcance de los medios de divulgación de la misma hacen que los saberes sean cada vez más variables. La escuela mantiene la función de atender las demandas que la sociedad  fija en los programas oficiales, muchas veces sujetos a criterios de oportunismo partidario ( tabaquismo, días de...) y sin profundizar en la cultura del aprendizaje democrático, científico y solidario. La falta de consenso para delimitar con la flexibilidad que requiere una época tan cambiante el acervo cultural deseable para el ciudadano que se acerca a la edad adulta.

Junto a la escuela y con diferencias dependientes de la zona, clase social, etc, actúa, de forma paralela a los programas oficiales, una variada oferta  de diverso origen sociopolítico, organizativo o estrictamente mercantil  que configura la llamada educación no formal.

Nuevas tecnologías.

Las posibilidades de las mismas pueden configurar una red complementaria y en casos  casi alternativa a la escuela convencional. Los avances tecnológicos posibilitan redes de comunicación que en algún caso se ha dicho que está configurando un nuevo tipo de persona y que demandan una atención específica.

El uso de información audiovisual y escrita en un mundo controlado por grupos económicos e ideológicos, con frecuencia tendenciosos, condicionan cada día más los propios fines de la educación.

 

2. Aproximación a una definición de entorno.

La concepción de las relaciones entre educación formal y entorno son variadas y pueden ir desde la concepción de la escuela transmisiva que lo considera como influencia perturbadora y lo ideal sería su no existencia, hasta la  apuesta por una imbricación crítica y mutuamente enriquecedora. En cuanto a las actividades, el entorno puede ser considerado como objeto de estudio, o sea como recurso didáctico,  o enfocado como contexto vital y de aprendizaje del niño o niña e intentando relacionar y armonizar lo que se aprende dentro y fuera de la escuela.

El entorno material, aquello que rodea  a la escuela o al alumnado, presenta el problema de la definición de sus límites ¿hasta dónde puede hablarse  del entorno?. Tampoco el entorno puede reducirse al aspecto solamente material sino que también debemos contemplar el entorno sociocultural: una serie de valores, costumbres y realidades culturales  en los que estamos inmersos.

En la actualidad existe una interacción entre factores locales y globales teniendo estos últimos mayor poder para configurar la realidad, tanto del entorno material como del cultural. Los medios de comunicación posibilitan que lo lejano entre en nuestra casa, facilitándonos  una percepción del mismo superior a lo que sucede en nuestro entorno más inmediato. Como consecuencia de ello, debemos  distinguir entre entorno objetivo, respecto al cual podemos hablar de lejanía o cercanía en el espacio, y entorno subjetivo, las realidades materiales y culturales ( que no tienen por qué coincidir con lo más próximo físicamente) reconocidas como cercanas vitalmente por las personas y que, por tanto, establecen su identidad, sus intereses y, en parte, sus acciones.

El entorno sociocultural ha de entenderse no solo como objeto de estudio y como recurso pedagógico sino como contexto social en el que vive, aprende, se desarrolla vitalmente cada persona y está constituido por personas (alumnado, familias, vecinos...) con conocimientos, valores, vivencias, etc, es decir, no son sólo habitantes sino elementos activos y con valor propio.

El entorno es también un espacio de conflicto ( sin connotación necesariamente negativa) : existen una serie de problemas, de visiones e intereses contrapuestos, etc. En este sentido los diferentes colectivos deben ser también un elemento de conexión entre la escuela y el exterior. El trabajo educativo desde esta perspectiva no es fácil pero el no abordarlo supone limitar las posibilidades y necesidades de la educación.

Una nueva faceta en la consideración del entorno viene dada por el llamado entorno virtual; lo real y lo virtual se ínterpenetran y amplían la experiencia y la construcción de la subjetividad y llegando, en opinión de algunos autores, a ser caracterizado este tercer entorno como “ espacio social” en el que no solo se produce intercambio de información sino también acciones. En los espacios virtuales las personas se comunican pero también interactúan, se sienten integrantes de diversas comunidades, etc.

Internet no es solamente un medio de información sino que está caracterizado por su ambivalencia y debemos estar en guardia frente a su utilización perversa por los detentadores del poder. El entorno virtual afecta directa o indirectamente a toda la población y es un lugar de actividad para una parte de ella, además  las TIC facilitan el acceso a la información, la interactividad, el trabajo colaborativo y la comunicación a distancia, todo ello de gran interés educativo.

Es muy importante la conexión entre el entorno real y el virtual pues el segundo amplía las posibilidades del  primero y el real imposibilita que las actividades en el entorno virtual se desliguen del resto de la realidad social. Además el aprendizaje con utilización de las TIC fomenta las intenciones críticas a través de la posibilidad de entrar en contacto con movimientos sociales de otras zonas, relacionarse con otros grupos, etc.

 

3. Principios que deben guiarnos.

La escuela debe estar abierta a la comunidad, es preciso superar la concepción tradicional de la escuela integrando a otros  agentes educativos y coordinándola con sectores como alumnado, familias, profesorado, otros profesionales, voluntariado, agentes sociales...  Las actividades de aprendizaje deben formar parte de las actividades sociales del alumnado y del entorno; esta necesidad viene dada al considerar a la escuela como un elemento dinámico en interacción con la realidad social y a esta como un conjunto de personas, de grupos y asociaciones que son agentes activos. Colectiva y/o individualmente, todos ellos poseen un conjunto de conocimientos de diferentes tipos que la escuela suele ignorar porque parte del prejuicio que supone la concepción de que solo la escuela puede educar.

La educación no acaba en el ámbito de las instalaciones escolares ni en el horario lectivo: la familia, el barrio, la ciudad, además de recursos educativos deben aportar las circunstancias materiales y humanas en los que se basen los modelos pedagógicos innovadores y transformadores que oferten a la comunidad educativa programas contextualizados y consensuados que den respuesta a las necesidades, carencias y expectativas del grupo social al que van destinados y en cuya elaboración hayan participado los agentes educativos pertenecientes a los ámbitos familiar, escolar y social.

La única vía para educar es mantener al niño/a en contacto permanente con la vida, para lo cual la propia escuela debe ser catalizadora del entorno para que este entre en el aula.

Los proyectos y la organización del centro educativo deben estar en función de las necesidades de aprendizaje de su alumnado y en relación con el entorno social para potenciarse mutuamente. El proyecto educativo de cada centro debe estar incluido en los proyectos más globales del barrio, ciudad, etc, asumiendo en ellos cada agente y cada entidad su propia función educativa.

El centro escolar deberá gozar de la autonomía suficiente para adecuar  su proyecto y llevarlo  a término y todos los servicios públicos que incidan en el ámbito educativo deben estar coordinados para delimitar sus campos de competencia específica, evitar duplicidad  de servicios, detectar lagunas de actuación, necesidades y planificar objetivos; esta coordinación entre escuela y entorno es imprescindible cuando la cultura escolar y del entorno no son coincidentes.

No solo se aprende en la escuela sino también en las interacciones con el entorno y para que se produzca éxito escolar es necesario que todas estas interacciones vayan en la misma dirección. La escuela no puede ser diseñada solamente por el profesorado sino que tiene que participar realmente toda la comunidad.

Es necesario abordar la programación educativa procurando que vivencia y reflexión, conocimiento y acción, no se aborden por separado: a través de proyectos de trabajo que comprendan los diferentes niveles y ámbitos de forma integrada.

La educación como compromiso de toda la sociedad necesita que cada vez se avance más en proyectos y programas que se preocupen de instruir y formar a toda la ciudadanía y que, a la vez, puedan ser aprovechados desde los centros escolares.

El entorno social ( medios, instituciones, organismos...) debe ser consciente de que, con frecuencia, genera actitudes de violencia, racismo, consumismo, etc, que luego se pide a la escuela que corrija. En estos proyectos no puede caber todo ( coherencia) y las actuaciones prácticas de una ciudad educadora no pueden ser contradictorias con los valores que pretende inculcar en la ciudadanía.

Es la escuela la que mejor puede desempeñar el papel social y educativo que se le demanda a la institución escolar pero ello requiere la asistencia de los poderes públicos de manera que reciba los medios humanos y materiales necesarios para las iniciativas que persiguen la integración cultural, la participación democrática, la igualdad de oportunidades y la justicia social. Por lo tanto, la escuela no solo debe ser lugar de instrucción académica sino también un espacio de socialización y desarrollo cultural que actúe sobre el entorno y para ello se deben crear las condiciones necesarias para convertir a los centros escolares en instituciones generadoras de cultura de manera que la sociedad se implique directamente en su proyecto.

La participación es un valor fundamental en la sociedad actual y su aprendizaje debe ser fomentado en el centro escolar llevando a cabo proyectos de participación que superen el marco estricto de la comunidad escolar.

Una comunidad educativa democrática debe implicar al conjunto de sus integrantes en las decisiones más importantes; la confrontación de opiniones, la discrepancia razonada y el respecto a la diferencia suponen un proceso de aprendizaje y de maduración esencial para quienes se están formando.

Un aprendizaje transformador debe conectar con la realidad del entorno pero al hacerlo debemos evitar el optar solamente por el entorno más próximo con el riesgo de asumir una visión limitada de la realidad, si optamos únicamente por el más global corremos el peligro de  aumentar el nivel de  abstracción y disminuir las posibilidades de intervención; de todos modos en la realidad actual, lo local y lo global están profundamente interrelacionados y el estudio de las relaciones y conexiones entre los diferentes entornos permite enriquecer la comprensión y la actuación.

Uno de los enfoques del aprendizaje que se propugna desde diversos grupos para  la superación del fracaso escolar por parte de los sectores más desfavorecidos es el llamado aprendizaje dialógico. Parte de la base de que las capacidades de selección y procesamiento de la información se desarrollan mejor en un diálogo que genera reflexión. Todas las personas que interactúan con alumnas y alumnos, incluidos sus compañeros/as, influyen en su aprendizaje y tienen capacidad para optimizar esa influencia. Una de las formas de concretarlo en el aula es con grupos interactivos. El aprendizaje dialógico puede sintetizarse en siete principios:

Diálogo igualitario. Se valoran las diferentes aportaciones en función de sus argumentos y no desde posiciones de poder de quien las realiza.

Inteligencia cultural. Cada cultura posee distintos códigos y canales de comunicación.

Transformación. La enseñanza no solo debe adaptarse al contexto cultural sino transformarlo.

Dimensión instrumental. La comunidad educativa debe percibir el diálogo como un instrumento que, entre otras cosas, sirve para realizar aprendizajes que les posibilitan salir de la exclusión social.

Creación de sentido. Saber que podemos dar sentido a nuestra existencia y este sentido surge cuando la interacción entre las personas es dirigida por ellas mismas.

Solidaridad. Cada niño o niña de un grupo interactivo considera un objetivo propio el éxito en el aprendizaje de todo su grupo. La solidaridad se construye desde la base y se extiende al conjunto de la sociedad.

Igualdad de diferencias. Perseguir una verdadera igualdad que incluye el derecho de toda persona a vivir de forma diferente pero, al mismo tiempo, teniendo las mismas oportunidades de elección y realización.

Debemos tener en cuenta varios aspectos fundamentales cuando hablamos de escuela y entorno:

* La superación de las desigualdades con especial atención a las minorías étnicas, a los inmigrantes y a las situaciones de exclusión y marginación. La educación intercultural será real en la medida en que se potencie la participación de personas de las distintas culturas a través de un diálogo igualitario.

* Abordar los cambios sociales( familias, vida laboral, etc) y crear un clima de altas expectativas para el alumnado, profesorado, familias y comunidad. Es necesario superar los planteamientos compensatorios pasando a posturas enriquecedoras tanto del currículo escolar como del entorno. Hay que hacer planteamientos de máximos en lugar de mínimos y poner todos los medios para alcanzarlos.

* La escuela es un agente dinamizador y transformador del entorno para enriquecerlo.

* El aprendizaje es el centro de la participación, de la colaboración, del diálogo. Todo lo que se plantee debe servir para mejorar el aprendizaje. Debe propiciarse un entorno estimulante del aprendizaje tanto en el aula como fuera del centro con actividades variadas y enriquecedoras.

 

4. Propuestas de actuación.

            1.- Planes institucionales de apoyo a las familias, de conciliación de la vida familiar y laboral. Revisión de los vigentes planteamientos educativos y asistenciales.

            2.- Impulsar políticas sociales y laborales que favorezcan los tiempos de atención a los niños/as  en la familia y por impulsar el debate en torno a la responsabilidad familiar de atención al niño teniendo siempre presente el hecho de que la escuela no suple a la familia.

            3.- Normativa de homologación de empresas con servicios de ludoteca y otras ocupaciones del ocio.

            4.- Las administraciones públicas deben asumir la obligación de garantizar los recursos a todos los centros, especialmente a los de contextos sociales más necesitados, dentro de una concepción del centro escolar como espacio de socialización y desarrollo cultural.

            5.- Los ayuntamientos, como administración más cercana a los ciudadanos/as, debe posibilitar que las instituciones y asociaciones del municipio participen en la oferta educativa compensatoria luego de un análisis de la situación real y teniendo en cuenta las desigualdades de partida. En su tarea de colaboración con la educación pública debe promover iniciativas que favorezcan el desarrollo integral del alumnado, compensando en todo lo posible las carencias socioeconómicas de los ciudadanos/as y atendiendo a la idea de que la calidad en educación debe traducirse en ofrecer el máximo de posibilidades a todos los estudiantes.

            6.- Actuaciones concretas a realizar por los ayuntamientos:

Mantenimiento y actualización de los edificios.

Actuaciones en el aula y horario escolar a través de programas que desarrollen las líneas transversales del currículo: educación para la salud, educación Vial, educación Sexual, coeducación, educación en la solidaridad...

Actividades relacionadas con la vida cultural del municipio( visitas, conciertos, escuelas municipales...)

Colaboración en las actividades extraescolares proporcionando personal y material adecuado( actividades deportivas, culturales-creativas, biblioteca de barrio, escuela de padres y madres, charlas...)

Implicación en la gestión del sistema escolar ( consejo escolar municipal)

7.- Superar la separación entre el proyecto educativo y el proyecto curricular buscando

cauces para que la participación de la comunidad también abarque aspectos curriculares a los que el conjunto de la comunidad dé más importancia.

            8.- Modificación de competencias de los consejos escolares para que sean órganos de participación real y no órganos formalistas y burocráticos con una representatividad demasiado sectorializada y poco adecuada a la realidad actual.

            9.- Necesidad de reconstruir el tejido social desde la calle, entendiéndolo como la única lógica frente a  la tendencia cada vez más degradante a la incomunicación, la soledad, la exclusión, la deshumanización...

            10.- Facilitar el diálogo sosegado en la comunidad educativa en sentido amplio y en la sociedad en su conjunto con la participación e información rigurosa, más allá de oportunismos.

            11.- Colaboración en el aula o centro de manera que adultos de diferentes culturas, edades, profesiones...colaboren en las tareas educativas además de servirles para su formación ( así también se colabora en la transformación del entorno)

            12.- Colaboración de familias y demás agentes sociales de forma coordinada con el profesorado.

            13.- Coordinación entre las distintas administraciones ( local, diputaciones, educativas, bienestar social...) para asegurar una oferta equiparable en el terreno de la educación para el ocio.

            14.- Solicitar y promover situaciones que acrecienten la cultura colaborativa en el profesorado, tanto para los aprendizajes integrados en el propio centro como en las entidades y grupos ciudadanos de la comunidad.

            15.- Ampliar el horario de aprendizaje organizando bibliotecas tutorizadas donde pueda haber profesorado, familiares y voluntariado, los comedores se transformen en comedores educativos, se abran las puertas del centro más temprano por la mañana, etc.

            16.- Apertura del centro a la comunidad que implica:

El centro se convierta en foco cultural para la comunidad.

Tener en cuenta el entorno en todas sus facetas como objeto de estudio favoreciendo una visión crítica del mismo, facilitando su conocimiento y aumentando su capacidad para transformarlo.

Colaborar con los colectivos que existan en la comunidad.

Constitución de comisiones mixtas escuela-sociedad.

Concretar proyectos, recursos, condiciones, para poder realizar esta apertura.

17.- Atender a la formación del profesorado con la coherencia exigible en todos los tramos de la educación y con la consideración técnica para la concreción del currículo acorde con circunstancias tan variadas y cambiantes.

            18.- Integrar en la escuela las nuevas tecnologías con la dotación de las mismas y la formación del profesorado adecuado a los objetivos de una nueva concepción de la alfabetización.

 

Pepe Álvarez