ANALISIS
DEL CURRÍCULO DE EDUCACIÓN
INFANTIL
(0-6) ESTABLECIDO POR LA L.O.C.E.
§ Una ruptura
ostensible entre el tramo 0-3 años y el tramo 3-6 años que relega al
primero a un plano básicamente asistencial y le despoja de su carácter
educativo: lo demuestra el absoluto mutismo en lo referente a la
organización y condiciones de los centros, respecto a los profesionales (y las
titulaciones necesarias), en cuanto a la atención a las Necesidades Educativas
Especiales y al desarrollo afectivo y de capacidades del tramo 0-3 años.
Las escasas referencias pedagógicas son imprecisas y generales y denotan o bien
un escaso conocimiento de los niños y
niñas de estas edades o bien una despreocupación por las necesidades de estos.
Incluso se retoma el término PRE-ESCOLAR para el tramo 0-3 (que parecía
ya superado…) quedando claro con esta denominación su exclusión del sistema
educativo.
· Extensión de los
conciertos y las subvenciones a centros privados que ofrecen el segundo
ciclo y oferta de ayudas económicas a las familias para abaratar la escuela
0-3, justificando ambas actuaciones en la necesidad de atender las demandas
sociales en lo referente a posibilitar la conciliación de la vida familiar y
laboral. Esta decisión esconde la clara opción de concentrar en manos privadas
la oferta de atención a la infancia, al potenciar la implantación de centros
privados de 0-16, sin que en ningún momento se hable de ampliar la red pública
con más plazas de las existentes o de dotarla de más medios para mejorar la
calidad del servicio que ofrece.
§ Retorno a un lenguaje,
presuntamente pedagógico, arcaico y fuera de lugar en la actualidad: el
esfuerzo y sacrificio, la competitividad, saturar al alumnado con más
contenidos, etc. sin importar ni el
método a emplear ni el placer del/la niño/a con el objeto de aprendizaje, sus
deseos ni sus intereses.
· Generalización
de la incorporación del profesorado especialista al segundo ciclo con un
estilo calcado de las etapas obligatorias, en las que prima la especialización
del profesorado y no su incorporación a un equipo educativo.
§ En lo relativo
al papel de los padres y madres en la escuela, la LOCE los/as contempla
como agentes pasivos que, en todo caso, pueden “cooperar” pero no se habla de
ningún tipo de PARTICIPACIÓN en la escuela.
§ En líneas
generales podríamos resumir la propuesta de la LOCE para Educación Infantil
(obviando que no consideran el tramo 0-3 como parte del sistema educativo) como
un intento de trasladar la organización y los objetivos de niveles
educativos posteriores a la educación infantil (la lógica de las materias y
parcelación de áreas y asignaturas, la prescripción de contenidos, etc... sólo faltaría que les hicieran pasar una
reválida para acceder a primaria) cuando el camino hacia el que nos encauzábamos
era el inverso: extender la organización, los objetivos y el estilo de trabajo
conseguido en esta etapa, a ciclos posteriores.
Desde los MRPs decimos: queremos mantener los logros
educativos alcanzados hasta ahora y no sólo esto sino seguir avanzando
pedagógicamente para llegar a una escuela que supere las desigualdades que la
sociedad crea y contribuir, en definitiva, a establecer los cimientos de una
sociedad mejor y un mundo más justo.
Partimos de la
base de la defensa a ultranza de una EDUCACIÓN de auténtica CALIDAD
(ambos términos destacados intencionalmente con mayúscula ya que ni uno ni otro
son premisas que cumpla la LOCE):
§ CONSIDERACIÓN
DEL TRAMO 0-6 AÑOS COMO ETAPA EDUCATIVA, con una continuidad que le confiera un
carácter educativo propio, abandonando el arcaico término PREESCOLAR y pasando
a denominar toda la etapa “EDUCACIÓN INFANTIL”.
Defendemos, por tanto, los centros escolares que
comprendan las edades desde 0 a 12 años, con un 0-6 con entidad propia.
Denunciamos que se permita la existencia de centros que no se rigen por objetivos educativos por no responder a las necesidades de las familias ni de sus hijos e hijas, a la vez que exigimos un mayor número de plazas públicas y el fomento de espacios educativos solidarios y adaptados a las demandas de calidad de la sociedad en la que vivimos
Al mismo tiempo, reconocemos y valoramos muy positivamente el carácter plural de la escuela pública que acoge a la mayor parte de niños y niñas con necesidades especiales renunciando a realizar cualquier tipo de selección.
§ ESPECIALISTAS: Defendemos la
figura del/la especialista integrado/a en los equipos de Educación Infantil.
Nuestra alternativa es seguir proponiendo una planificación global del
currículo y el refuerzo del trabajo colectivo con referencias personales claras
para el alumnado y las familias. La razón de ser de un especialista (de música,
de psicomotricidad, de lengua extranjera, etc.) no debe ser la de entrar en el
aula de infantil para liberar al/la tutor/a de su horario de docencia; los
recursos humanos deben estar adaptados a las necesidades infantiles.
§ NUEVAS
TECNOLOGÍAS: sería ilógico no defender su implantación en la escuela
dado los tiempos que corren, pero no de cualquier manera.
Las nuevas
tecnologías se han de introducir en el aula infantil de manera coherente y eso
pasa por romper con la idea del “Aula de Informática” ya que provoca que
sean concebidas como algo semi-ajeno y fugaz.
La escuela ha de actuar como una institución superadora de
desigualdades y como agente de integración social y en este sentido las
tecnologías de la información y comunicación, deben introducirse en el aula
como un elemento cotidiano en relación con los acontecimientos y situaciones
que se viven en ella.
§ ¿PERSONAL
AUXILIAR? Es uno de los temas conflictivos entre gran parte del profesorado de
Educación Infantil… ¿qué pasa con el control de esfínteres? Partimos de
la base que, además de docentes somos personas (al igual que esas criaturas que
tenemos diariamente a nuestro cargo) y que, por motivos pedagógicos, por ser referentes
para nuestro alumnado a nivel emocional y afectivo, debemos responsabilizarnos
de esa tarea.
La solución no pasa por telefonear a la familia para que cambie a
su niño o a su niña, sino por demandar aseos adjuntos a las aulas o insertos
en ella, profesionales mejor formados en el equipo educativo y más
personas adultas en el aula, pero con objetivos y responsabilidades
compartidos.
§ RELIGIÓN: la LOCE
establece la “formación básica en el hecho religioso” como asignatura o área
integrada en el currículo de Educación Infantil. Se confunde, por tanto, el concepto EDUCACIÓN con
el de ADOCTRINAMIENTO.
Desde los MRPs
reivindicamos una escuela pública laica al estimar que las diferentes
opciones religiosas son igual de respetables y, por ello, su enseñanza ha de
quedar restringida al ámbito familiar y personal.
· RELACIÓN CON LA
COMUNIDAD EDUCATIVA: Con esta ley, la participación de la comunidad educativa
en los centros se convierte en algo meramente testimonial, se les
informa pero no deciden. De la misma manera van apareciendo actuaciones de las
autoridades educativas que dificultan o prohíben expresamente acciones llevadas
a cabo en los centros educativos (ya sean informativas o reivindicativas), en
relación a situaciones que se viven en el entorno social en el que están esos
centros. Nuestra alternativa es reforzar los ámbitos de intercambio y
cooperación entre profesionales y otros agentes de la escuela, así como
liderar actitudes de insumisión ante normativas represivas e injustas.
Mesa de infantil de la confederación de MRPs
Carmela Cons Pintos.